
EL MUSEO
El museo de sitio de La Venta es único para la región Olmeca en la planicie costera del Golfo de México.
El recinto presenta una introducción general a la civilizacón olmeca (1200-400 a.C.) dentro del marco de la historia cultural de la América Media, haciendo énfasis en los vestigios materiales de dicha civilización en La Venta.
Entre las características principales que distinguen a esta antigua manisfestación cultural están: el primer trazo urbano planificado de arquitectura monumental en Mesoamérica, un extraordinario conjunto escultórico en estilo olmeca, al igual que un gran acervo de objetos de jade y sus enigmaticas "Ofrendas Masivas" subterráneas.
El edificio que alberga el museo (construido en 1988) forma parte de una unidad diseñada por el Arq. Adelfo del Cueto, la cual combina arquitectura moderna con elementos tradicionales. Destacan los techos de palma de guano de gran altura y extensión, creando espacios amplios y frescos. La armázon interior de los techos, constituidos por troncos de mangle, es de un encanto particular.
EL RECORRIDO
Sala Introductoria. En la glorieta central de la sala se encuentra una maqueta con el trazo urbano de la antigua ciudad olmeca, que se caracterizó por su uso cívico-ceremonial tal y como se observa en el basamento piramidal principal y su recinto ceremonial al norte del mismo. Al sureste del conjunto, se aprecia la "Acrópolis" Stirling, una paltaforma de enormes dimensiones. En el sector norte se encuentran zonas habitacionales las cuales indican una población residente permanente. En esta sala se proporciona el marco temporal y espacial de Mesoamérica en el primer milenio antes de nuestra era, el cual brinda un panorama cultural del momento en que surgió la civilización Olmeca en la planicie costera del Golfo de México y la influencia de La Venta en la antigua América Media. Se abordan también los temas en relación a la subsistencia de la población y la ausencia de yacimientos de piedra en la región, causando la importación de piedra desde yacimientos ubicados a más de 60 Km del sitio. En la glorieta intermedia se exibe una reproducción de Monumento 8, también conocido como "El Juchiman". Esta espléndida figura humana pétrea fue la primera escultura trasladada a Villahermosa en 1896.
Sala 1. En esta sala se exhiben los monumentos 52, 53 y 54. Estas esculturas monumentales fueron encontradas en el extremo sur de la antigua ciudad Olmeca y fueron utilizadas para señalar una de las entradas principales de la ciudad. Al igual que en la antigüedad, esta triada brinda la bienvenida a la parte principal del museo. Las tres esculturas fueron labradas en piedra arenisca y aunque están muy erosionadas, se aprecia la repetición de un tema similar: El de figuras humanas acuchilladas. El Monumento 53, con sus 35.7 toneladas, es de mayor tamaño en el conjunto escultórico del sitio.
Sala 2. Esta sala presenta dos temas, siendo el primero una historia de la arqueología de La Venta, la cual se muestra mediante una serie de fotografías de los principales investigadores que trabajaron en dicho sitio, auspiciados por diversas instituciones tanta nacionales como extranjera. El segundo tema de la sala es la tradición alfarera Olmeca. Esta incluye vasijas utilizadas en el quehacer doméstico y aquellas con función ceremonial. Las características principales en los acabados en estos conjuntos de vasijas son las decoraciones incisas, coción diferencial, negros pulidos y pastas finas. En su simplicidad reside su belleza. Algunas figurillas de barro cocido en exhibición fueron encontradas en contextos domésticos, mientras que otras provienen de ofrendas especiales. Todas ellas se distinguen por el fino detalle de los rasgos físicos y vestimenta de las figuras representadas.
Sala 3. Uno de los atributos sobresalientes de la civilización olmeca fue el desarrollo de la impresionante tecnología de piedra, la cual era parte fundamental de toda una serie de actividades: desde el trabajo agrícola y procesamiento de alimentos hasta el labrado de esculturas y joyería. En esta sección se muestra el proceso de trabajo en los materiales pétreos para elaborar diversos objetos utilitarios y decorativos. Asimismo, se hace énfasis en el aprovechameinto máximo de los materiales pétreos, lo cual se muestra por medio del Altar 8, en proceso de volver a ser labrado. La Arquitectura de tierra de La Venta es otra de sus características distintivas. Apenas en décadas recientes ha sido posible identificar unidades habitacionales (casas) dentro del trazo urbano de esta antigua ciudad olmeca. En esta sala se presenta una maqueta con la planta de una casa olmeca que muestra vestigios de sus elementos arquitectónicos, tales como postes de madera, paredes de bajareque y techos elaborados con pencas de palma. Una serie de mapas de la antigua ciudad olmeca hechos por arqueólogos entre 1925 y 1987, ilustran cómo el conocimiento de la traza arquitectónica ha jugado un papel clave en las interpretaciones sobre el grado de complejidad social de la civilización olmeca en La Venta.
Sala 4. La sala está separada de las demás por una barda de columnas de basalto que originalmente circundaban el sector más sagrado del recinto ceremonial de La Venta. En este museo las columnas se utilizan para separar lo sagrado de lo profano. En la sala se exhiben nueve esculturas que muestran una pequeña selección de algunos temas en el arte escultórico de los olmecas. El conjunto de cinco lápidas labradas en bajo relieve exhibidas en la pared oeste, fueron encontradas al pie del basamento piramidal principal de la ciudad. Los Monumentos 25/26, 27, 88 y 89 repiten el tema de seres sobrenaturales, portando grandes tocados descansando sobre rostros en los cuales se combinan rasgos humanos y fantásticos. Estas figuras vestían textiles representados por bandas estrelazadas vertical y horizontalmente. En contraste, la Estela 5 presenta una escena histórica-mitológica en donde se distinguen tres figuras humanas y un ser sobrenatural; todos ellos ricamente ataviados con tocados, capas y faldellines. Este grupo de esculturas estaban asociadas a edificios, formando patrones significantes. Son ejemplos de un lenguaje visual en una civilización que no dejo vestigios de un lenguaje escrito.
Sala 5. Presenta una pequeña mauestra de objetos labrados en piedra verde que fueron recuperados entre 1940 y 1955 en las excavaciones en el recinto ceremonial de La Venta. Los olmecas tenían una fascinación particular por las piedras color verde, tales como jade, serpentina, esquisto y gneiss, entre otras. Estas piedras fueron labradas para formar joyería fina -orejeras, cuentas de collar y pectorales- al igual que esculturas portátiles en forma de figuras humanas. Támbien en piedra verde se elaboraron objetos rituales como punzones para el autosacrificio, hachas y cinceles votivos, depositados en entierros u ofrendas especiales. Uno de los rasgos únicos y singulares de La Venta son sus "Ofrendas Masivas", mostrado a través de un diorama en esta sala. Cinco de estas ofrendas has sido localizadas en el recinto ceremonial del sitio y consisten en depósitos masivos y subterráneos de bloques de serpentina. La interpretación más coherente es que son ofrendas a la Madre Tierra.
INFORMACIÓN GENERAL
Días de Visita: Lunes a Domingo
Horario: 10:00 a 17:00 Hrs.
Servicios: Venta de Publicaciones, Sanitarios y Estacionamiento.